Publicado el Tuesday, August 20, 2019 9:32 am
Cuando tienes que pagar tu préstamo estudiantil, sufres de acidez, cargas con demasiado trabajo y tu coche parece no querer arrancar, ¿te sientes zen y tranquilo? ¿O sientes que tu cabeza está a punto de explotar?
La vida trae consigo estrés, y entre más grandes nos hacemos, más estrés parecemos acumular. Cuando el estrés se vuelve demasiado, nuestro cuerpo tiende a mostrarlo con enfermedades. Padecimientos como la presión arterial alta, la hipertensión, las úlceras, el síndrome de intestino irritable e incluso el asma se han relacionado con el estrés. La forma en que enfrentamos el estrés y lo que nos causa varía de persona a persona. Desde las deudas hasta los hijos y el trabajo, todos tenemos nuestro propio tipo de estrés. Entonces, ¿qué debemos hacer para relajarnos?
Al parecer, la mejor forma de aliviar el estrés es no hacer absolutamente nada. Seamos honestos: en la sociedad actual, ver maratones de tu programa favorito de streaming, ignorar llamadas para pasar todo el día en pijama, o leer un buen libro mientras tu perrito duerme la siesta acurrucado junto a tu pierna, todo eso se considera flojera y no el mejor uso de tu tiempo. Pero, ¿dice la ciencia lo contrario?
Según los expertos, ¡la flojera en realidad podría ser buena para tu salud! Así que la próxima vez que esos descansos de 15 minutos se conviertan en 25, o ese correo que ignoraste se transforme en dos horas de silencio total, ¡recuerda que lo estás haciendo por tu salud! De hecho, existe una base científica de que tomar una siesta durante el día tiene beneficios increíbles para combatir el estrés. Un estudio del Allegheny College, en Pensilvania, afirma que dormir una siesta de “45 minutos a una hora ayuda a bajar la presión arterial después de un evento estresante”. Así que, si el trabajo te tiene estresado, ¡intenta tomar una siesta rápida durante tu hora de comida!
Darte un día de flojera también te ayuda a evitar el agotamiento. Al darle a tu cerebro el descanso que tanto necesita, te das cuenta de que quizás te estás exigiendo demasiado. Como le comentó la Dra. Isabelle Moreau a The Independent, "Deberíamos apostar por el trabajo lento, así como apostamos por la comida lenta: calidad sobre cantidad, con tiempo libre para descansar y pensar, no solo para producir", y agregó: "el aburrimiento y la flojera deberían usarse como una forma de recuperar el control sobre nuestro propio cuerpo y nuestro propio tiempo."
Sin importar lo que esté pasando en tu vida, nunca olvides ponerte a ti primero y darte un tiempo a solas. Solemos olvidar lo agotador que es tratar de estar en todas partes para todos, hasta que nuestro cuerpo simplemente colapsa. Un día de flojera a la semana puede ayudarte a dormir mejor por la noche, recuperar la concentración, bajar la presión arterial y mejorar tu autoestima. No te prives de nada, ¡date el gusto... de un día de flojera, claro!