Publicado el Monday, March 11, 2019 8:00 am
La parte frontal del cráneo está compuesta por una serie de espacios huecos y conectados entre sí que forman los senos paranasales. Prácticamente toda la porción superior del rostro tiene algún tipo de cavidad sinusal detrás. Hay un par en la frente, un par en las mejillas y varios a lo largo de la nariz, entre los ojos. Sin importar su ubicación, todos se ramifican para unirse a las vías nasales. El sistema es delicado y se obstruye con facilidad. Estas obstrucciones son las que a menudo provocan infecciones sinusales.
Senos frontales
Este par de senos paranasales se ubica en la parte baja de la frente, justo arriba de las cejas.
Senos etmoidales
Hay entre seis y doce senos etmoidales. Se ubican entre los ojos.
Senos esfenoidales
Este conjunto de senos paranasales se ubica detrás de los senos etmoidales, en el hueso que está detrás de la parte superior de la nariz.
Senos maxilares
Estas cavidades se ubican en las mejillas, justo debajo de los ojos. Son los senos paranasales más grandes.
Sus senos paranasales están recubiertos por membranas productoras de moco. Cuando usted se enferma, estas membranas se inflaman y producen un exceso de moco que obstruye los espacios que normalmente están huecos. Esto puede provocar una acumulación de presión en el rostro, lo cual suele causar dolores de cabeza sinusales.
No estamos del todo seguros de cuál es el propósito biológico exacto de los senos paranasales, pero el moco que producen ayuda a proteger las vías nasales de contaminantes e infecciones potenciales, y evita que la nariz se reseque al respirar. Algunos creen que los senos paranasales existen para evitar que el cráneo sea demasiado pesado. Otros creen que su propósito es regular el sonido de la voz.
Tim Reynolds, MD