Publicado el Friday, September 27, 2019 10:13 am
Muchos niños (y algunos adultos) tienen tripanofobia, es decir, miedo a las agujas. Aunque es comprensible, sin duda es un miedo problemático. Hace que las visitas al médico sean estresantes para todos los involucrados. También dificulta que la persona con este temor busque atención médica.
Para evitar que este miedo se desarrolle o empeore en su hijo, evite bromear o amenazar a su hijo con una inyección cuando esté en el consultorio médico. ¡Dele un giro divertido! No convierta las inyecciones en un castigo; hágale saber que son importantes para evitar que se enferme. ¡Haga que la visita y la idea de las inyecciones sean divertidas! Dígale a su hijo que las inyecciones ayudan a fortalecer su sistema inmunológico, tal como el de su superhéroe favorito.