Publicado el Thursday, September 5, 2019 10:07 am
Las mochilas ya no son tan sencillas como antes. Vienen con tantas hebillas, cierres y correas que da más miedo que se dañe la lavadora que la propia mochila. Para evitar contratiempos, vacía cada compartimento de la mochila y asegúrate de dejarlos abiertos. Ahora que la mochila está vacía, colócala dentro de una funda de almohada vieja y átala bien. Agrega una pequeña cantidad de tu detergente favorito y pon la mochila en la lavadora. ¡Lava con el ciclo suave o delicado, usando agua tibia o fría! Una vez que termine el ciclo, te recomendamos dejarla secar al aire para evitar que se encoja, se rompa o se derrita alguna parte.
No todas las mochilas son iguales. Por eso, asegúrate de leer las instrucciones de cuidado sobre cómo limpiar correctamente la mochila antes de proceder, para confirmar que este método sea seguro para la mochila de tu hijo.